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El proceso de privatización en cualquier
país requiere de una comprensión del valor del aeropuerto
por parte del licitador. Un gobierno tiene que saber qué espera
del proceso de licitación y anticipar el valor que desea obtener
en la concesión del aeropuerto.
El gobierno de México ha trabajado durante más de dos años
en el proyecto de privatización de todos sus aeropuertos y se ha
enfrentado a una serie de dificultades.
Uno de los principales problemas en el proyecto de Méjico fue la
falta de información, por parte del gobierno, que posibilitara
la evaluación del rendimiento financiero de sus aeropuertos. De
ahí la dificultad para la “valuación” los aeropuertos.
Las prácticas contables en los aeropuertos de Méjico habían
sido diseñadas para ser aplicadas a presupuestos nacionales y no
representan el sistema financiero real de cada aeropuerto en el sistema.
Los aranceles portuarios específicos no guardan relación
con los costos de la provisión de servicios, y, además,
existe un alto nivel de subvenciones cruzadas entre los aeropuertos, lo
cual complica aun en mayor medida la evaluación del rendimiento
y la valuación del aeropuerto.
Otra preocupación por parte del gobierno de Méjico fue
la regulación económica de los operadores de aeropuertos
privados. Ante la necesidad de privatizar los aeropuertos, cómo
puede el gobierno proteger a los usuarios (las aerolíneas, principalmente)
de las tendencias monopólicas de un operador. El gobierno de Méjico
estudió las mejores prácticas ejercidas en otros países
para así poder desarrollar normas acordes a las condiciones locales.
SH&E estuvo a cargo del desarrollo de la teoría
que enmarcó la regulación económica, así como
del desarrollo de las estrategias de fijación de precios, con miras
a la preparación del sistema de aeropuertos para la privatización.
Nuestro trabajo fue un ejercicio de pre privatización financiado
por el Banco Mundial, cuyo objetivo era preparar el camino para la privatización
de aeropuertos. SH&E asesoró a la Secretaría de Comunicaciones
y Transportes (SCT) del gobierno de Méjico con los siguientes servicios:
Referencia de los aranceles portuarios: Una de las primeras cuestiones
a tener en cuenta en la privatización de aeropuertos es determinar
si los valores preexistentes en los aeropuertos son “competitivos”
en el mercado mundial. La posibilidad de aumentar los aranceles portuarios
representa el valor no realizado a un operador privado. SH&E llevó
a cabo una evaluación de referencia en más de 100 aeropuertos
comparables con los de Méjico para establecer una referencia de
los aranceles en el mercado aeronáutico del momento. Asimismo,
SH&E llevó a cabo un análisis global de aranceles en
los cinco aeropuertos más grandes de Méjico y en los cinco
más grandes de los Estados Unidos donde operan aerolíneas
Mejicanas.
Modelo financiero de simulación: SH&E desarrolló un
modelo financiero para cada uno de los 56 aeropuertos de Méjico.
El modelo se empleó para evaluar el rendimiento financiero de los
aeropuertos en forma individual y en agrupamientos, y el impacto de las
estrategias de cambio de precios (véase más abajo). El modelo
fue utilizado posteriormente por intermediarios de inversión con
el propósito de desarrollar agrupamientos como parte de la estrategia
de concesión. El modelo proporcionó una asignación
funcional de costos y gastos generales e indirectos, y del presupuesto
de la infraestructura de inversión, que no habían sido incluidos
en el estado financiero de los aeropuertos. Este modelo se empleó
como parte del proceso de valuación del sistema de aeropuertos.
Nueva estructura aeronáutica de fijación de precios: La
actual estructura de aranceles portuarios en Méjico es desarrollada
por el Ministerio de Hacienda fuera del sistema de aeropuertos. No existe
un eslabón funcional entre los aranceles y los costos incurridos
por los aeropuertos para proporcionar estos servicios. Mediante un modelo
financiero de simulación, SH&E desarrolló y recomendó
una nueva estructura de fijación de precios que refleja los costos
de los aeropuertos de un modo más preciso.
Opciones para una regulación económica: SH&E evalúa
las prácticas de regulación económica más
“adecuadas” empleadas en todo el mundo. Se determinaron siete
sistemas para representar los enfoques más eficaces utilizados
por los gobiernos en la regulación de los valores de los aeropuertos.
SH&E empleó estos modelos para desarrollar un enfoque adecuado
para la regulación económica mejicana. El enfoque se basó
en el modelo australiano de regulación de límite de precio
para el sector monopólico de un aeropuerto.
Duración del proyecto: agosto de 1996 a marzo de 1997
SON POCOS LOS MODELOS ADECUADOS PARA LOS PAÍSES EN VÍAS
DE DESARROLLO
Una de las lecciones más interesantes que
rescatamos de la experiencia con Méjico es la falta de precedente
en materia de privatización de aeropuertos en países subdesarrollados.
A pesar de la gran cantidad de países que evalúan seriamente
la idea de privatizar sus aeropuertos, sólo unos pocos llegan a
concretarlo y la gran mayoría son países desarrollados.
Los países subdesarrollados presentan una serie de factores que
deben ser tenidos en cuenta en el proceso regulatorio: el tipo de supervisión
económica que espera el gobierno por parte de terceros (activa
o pasiva); el nivel de independencia del regulador; el nivel de información
histórica disponible para evaluar el rendimiento de un tercero;
cómo mide el gobierno la calidad de servicio si no hay estándares
preexistentes; la carga de gastos que puede afrontar un sistema de aviación
para financiar la regulación económica; el nivel de regulación
que está dispuesto a ceder el gobierno para atraer inversiones.
Todas estas cuestiones surgieron a raíz del análisis de
la política regulatoria en Méjico y volverán a surgir
cuando otros países subdesarrollados se enfrenten a la privatización
de aeropuertos.
Las respuestas están en entender las prácticas regulatorias
de otros países y en utilizarlas como modelo para diseñar
un modelo que se adecue a las necesidades locales.
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